miércoles, 20 de agosto de 2008

Moros sin turbante ni chilaba


(Topónimos “moros” de antes de los árabes)


Muchos topónimos mallorquines emplean una palabra, políticamente incorrecta en la actualidad: “moro”; [1] pero no siempre, o más bien, casi nunca, se están refiriendo, precisamente, a esas personas.
Este topónimo “moro” mallorquín, que no lleva turbante ni chilaba; a veces designa construcciones prehistóricas y restos arqueológicos, que la cultura popular atribuye, con ignorante cronología, al “temps des moros”[2]. En otras ocasiones algunos topónimos con idéntica base pero con “rr” nos hablan de “morros”, elevaciones rocosas del terreno o montones de piedras; como por ejemplo “Es morro de sa vaca” (La Calobra, Mallorca), etc.[3] Y en menor medida del latino "muro" de "murus" con significado de "cercados" o "muros".
Pero lo que apenas se ha trabajado en estos nombres, escritos sobre la tierra, es la raíz indoeuropea *mor- empleada desde épocas prerromanas[4] para designar “tierras desoladas de pantanos y marismas”. En antiguo inglés “mor”, en holandés medieval “moer”, en bajo alemán medieval “mor”, actual alemán “möor”, en cornico, en bretón, en antiguo teutón “*môro-“, Hay cientos y cientos de topónimos ingleses, alemanes, holandeses, flamencos, daneses, noruegos, con sus variantes: moorland, morass, muor, marsh, morat, moraz, morast, morea (aplicado este último en Navarra a pequeñas lagunas y aguazales) y que, de ninguna manera, deben su origen al Islam o a las rocas.
Estamos refiriéndonos a pantanos turbosos, a suelos formados por acumulación de grandes cantidades de sustancias orgánicas en la época pos glacial; en lugares en los que, existiendo agua abundante, se vio impedida la destrucción total de las plantas muertas por falta de oxígeno. Un modo frecuente de crear turberas llanas es por colmatación de las aguas estancadas, cubriéndolas de un césped muy denso o encenagándolas. Se dan sobre todo en las zonas templadas del planeta.
El castellano y el catalán nos dejaron la palabra “amerar” que significa “empapar de agua la tierra”. Y en Mallorca, con estas características geográficas, podríamos aplicar la raíz *mor, sin equivocarnos, a topónimos como:
Son Moro una antigua posesión del Tº de Sant LLorenç, situada entre “Sa Coma”, “Sa Torre Nova”, “Son Galta”, el Tº de Son Servera y el mar. Esta documentada en 1726 y podía proveerse de agua y abrevar los animales en la importante “Font Verda”. Al lado estaba “S’Estanyol d´en Roig”. Era y es, una zona de aguas pantanosas pese a la desecación y el cinturón hotelero que se ha hecho, recientemente, en el litoral. Otro “Son Moro” cercano son unos terrenos situados entre “Sa Gruta Vella”, “Son Misser”, “Son Fam” y el “Torrent de Can Amer”. Significativamente al lado hallamos el topónimo “Ses Siquieres” (las acequias de drenaje de aquellas zonas pantanosas) y la Playa de “Cala Moreia”.
Aprovechando esta incursión: “Beni Moratgi”[5] (actual Binimorat, cerca de “L´Ofre” y en donde el “Beni” se refiere, no a un clan arábigo sino a una potente fuente “*Bna”); Marratxí, un posible y anterior Morastgi (cenagoso), Cala Morlanda – tierras pantanosas o Moörland-. Cala Murada (con un gran estanque pantanoso que era una maravilla ecológica, en donde se pescaba habitualmente y hoy desaparecido debido a las presiones urbanísticas de la zona), “Es Caló des Moro” en Santanyí; Muro (Muro), “Es Camp de Mar” muy probablemente, dadas sus características geográficas, un “Camp de möor” (Calviá), igual que en los casos de: “Es Cap des Moro” (Palma), referido al final de la zona pantanosa llamada en la antigüedad “la mar petita”, actual “Paseig del Born” donde desembocaba el torrente de “Sa riera”, antes de ser desviado [6] y que explicaciones toponímicas populares basadas en la homofonía, han referido a leyenda de cabezas cortadas, colocando incluso una pequeña cabecita de moro en la confluencia con la calle Jovellanos. El topónimo se repite igual en “Es cap des Moro” al final de la “zona pantanosa” o “möor” de “S´amarador” y “Na Mera” en Santanyí.
Como vemos es frecuente llamar al final o principio, según, de la zona pantanosa o del tramo inundable: “Es cap des…..”. Ahí tenemos el caso de “Es cap des toll” al final de la “zona pantanosa” o “möor” de la Cala Manacor.
Otros ejemplos de idénticas características serían: “S´ Hort des Moros”, cerca de la “Bassa Rotja” (Alcudia); “Na Mora” en “Es Prat des Puig Moltó (Montuïri); “Es Prat Galamor” (Artá), o la misma Alquería Rafal Al Murci del Repartiment (Tº de Sant Joan) y un largo etc. de ejemplos, no sólo de las islas sino europeos [7] que convendría desarrollar “in extenso”. Antes de finalizar he querido dejar una especial consideración para el topónimo mallorquín de la Serra Nord: Mortitx (valle, torrente, posesión, gorg) del que dice el Archiduque Luis Salvador de Austria en su gigantesca obra “Die Balearen”: “El valle como no tiene salida puede llegar a llenarse de agua hasta la altura de un hombre”[8]. Hoy sabemos que Moorteich está referido a un pantano estanco, cerrado.[9] Y sobre esta base podríamos analizar otros topónimos isleños como la Alquería Murtich (Tº de Sineu)[10]
Como hemos podido apreciar y como dice el viejo y castizo refranero castellano: “Una huerta es un tesoro si el hortelano es un moro”.

[1] Popularmente referida a los naturales del África septentrional que hace frontera con España; o dicha de quienes profesan la religión islámica. No hay que olvidar que los musulmanes habitaron en España desde el siglo VIII hasta el XV. En ocasiones, se puede referir también a los naturales de la antigua provincia de la Mauritania.
[2] “Es Claper des Moro” (Santa Eugènia); “Es Campanar des moros” (Montuïri); “Es Corral des Moro” (Felanitx); “S´Era des Moro” (Manacor); “Sa Casa des Moro” (Escorca), etc. etc.
[3] Si bien es cierto que en la toponimia catalana abundan los usos toponímicos en base a “morro” ( contrafuerte abrupto de una montaña y/o masa de tierra o rocas prominentes), quiero señalar que muchos topónimos atribuidos a elevaciones montañosas, no son tales; como cuando por ejemplo, Mateu Morro i Marcé , en su trabajo “El Puig de Mors i el Castell de Mors, un aspecte de la toponímia antiga de Mallorca”, atribuye, impropiamente, dichas características orográficas a topónimos mallorquines como: Almorell (Tº de Muro), Morelló (Calpe), y un amplio etc. que convendría revisar. Igualmente en desacuerdo, con algunos de los ejemplos citados en el trabajo de Ernest Querol: “Les bases toponímiques preindoeuropees Mor- y Pal: una proposta metodològica”; en Estudis de Toponímia Valenciana. Editorial Denes. Valencia. 2000
[4] Como por ejemplo Morón de la Frontera (Sevilla), zona de grandes humedales, gran parte de ellos ocupados por la actual Base Aérea y que en el siglo III se llamaba “Mouror”.
[5] En otras zonas indoeuropeas, aunque tan alejadas de nosotros hallamos todavía “Moratgi” (zona pantanosa en el poblado del mismo nombre en Karnataka. India.)
[6] Y posible origen del nombre de Palma (hidrónimo de base *pal), sin nada que ver con las míticas palmas de la victoria del conquistador romano Quinto Cecicilo Metelo.
[7] En lugares recónditos como: “Bassa de la Mora” o “Ibón de Plan”; lago pirenaico del macizo de Cotiella.
[8] Incomprensiblemente Álvaro Galmés de Fuentes, en su “Toponimia mozárabe balear”. (Rev. Filología Románica Vol. 21. 2004. Pág. 42) dice: “A primera vista, podríamos pensar que nuestro topónimo, con un característico sufijo –itx que más adelante analizaré, estaría en relación con los muy frecuentes peninsulares Mortero, Mortera, Estany Morto, que hacen referencia, según análisis de Menéndez Pidal, a aguas estancadas, “aguas muertas”. Sin embargo, las condiciones geográficas de Mortitx no parecen justificar tal etimología.” Cuando, precisamente estamos viendo que el topónimo es un fiel reflejo de la realidad orográfica e hidronímica del lugar, dando la razón a R. Menéndez Pidal y sus conclusiones expresadas en “Murcia y Mortera. Dos topónimos hidrográficos”. Rev. Filología. Buenos Aires, 1951. También es oportuno decir aquí, que para quienes pretenden un origen árabe de este topónimo de Murcia, es frecuente hallarlo en zonas no arabizadas, como los “Murcia” de la sierra camerana de la Rioja en donde los árabes no pusieron el pié nunca.
[9] Hans Bahlow. “Deutschlands Geographische namenwelt”. (1985), pág. 238. Todavía se llaman así en Alemania a los pequeños lagos cerrados: Moorteich (Bad Grosspertholz, Österreich); Moorteich (Ramdbereich, PfrungerRiad, Südwestdeutschlands).
[10] 1242 A. R. M. Capbreu Magnats, n 1, 145 f. 29. En el Repartiment Rahal Alhonat Bi Mortit.